Categoría: Recuento anual.

El 2013.

Como ya es costumbre en este blog, les presento mi recuento personal del año, (lista cliché incluida). He de decir que este 2013 fue un año muy balanceado. No porque hubiera un equilibrio en general, sino porque cuando hubo episodios malos fueron contundentes, pero también cuando hubo cosas buenas, fueron muy, muy buenas. En fin, ya estamos en el 2014 y espero que en muchas maneras, sea su año.

A la lista anual he decidido hacerle una modificación fundamental: ya no hablaré de las cosas malas. ¿Por qué?, pues simplemente creo que la mejor crítica es hacer cosas constructivas por tu cuenta, por eso. HACER. Entiendo que a veces, por muchas razones, uno no puede hacer lo que quiere como uno lo quiere. Sin embargo, mientras se pueda, creo que la mejor crítica es, en vez de quejarse hacer las cosas a nuestra manera. Y el punto fundamental es ése: HACER.

Venga:

  • Lo más asombroso: Haber encontrado un propósito. HACER.
  • Lo más feliz: Dedicarme a lo que me gusta. En general esto no ha cambiado en los últimos años y creo que es un buen síntoma.
  • Mejor libro: Sin duda “Roba como un artista” de Austin Kleon. Se los recomiendo.
  • Mejor concierto: El título se lo lleva el de Blur en el Plaza Condesa el 15 de marzo. Sin embargo, quiero hacer varias menciones especiales: Los Oxidados en l Centro Cultural España, Peter Murphy en el Museo Anacahualli, las actuaciones de Sigur Rós y Giorgio Moroder en el Corona Capital, y el de Ringo Starr en el Auditorio Nacional.
  • Mejor película: El mérito en este rubro de lo lleva “Django” de Quentin Tarantino. He de reconocer que este año no fui al cine tantas veces como me hubiera gustado, pero en términos generales estuvo bien. Se llevan menciones honoríficas “La increíble vida de Walter Mitty” (la secuencia con Space Oddity de fondo musical no tiene progenitora), la totalmente extraña “Holy Motors”, “Stand Up Guys” (donde la tripleta Pacino-Walken-Arkin tiene unos diálogos geniales), y “7 psicópatas” donde de nuevo Christopher Walken se luce con otro reparto igual de bueno en una comedia de locos y mafiosos.
  • Mejor espectáculo: Un concierto de mariachi. Fue en la celebración de uno de mis mejores amigos, y fue todo un show.
  • Mejor disco: Este rubro es compartido por tres títulos: “The 20/20 Experience” de Justin Timberlake (el volumen 1, es sensacional), “Random Access Memories” de Daft Punk (todas las rolas son buenísimas) y “The Next Day” de David Bowie, el regreso más inesperado de El Rock viene con todo en este disco.
  • Mejor viaje: Ir a Puebla, no por motivos turísticos, pero sí por algo muy importante.
  • Mayor sorpresa: Trabajar con una jefa a la que admiro mucho.
  • Momento más divertido: Sólo diré que tiene que ver con esta canción.
  • Algo nuevo: En este año mi gato trajo a una gata como novia. Y la gata, después tuvo gatitos. Ellos son lo “nuevo”.
  • Mejor adquisición: Parecerá que no es nada espectacular pero la funda de mi Kindle fue mi mejor adquisición. Lo es porque de algo necesario pasó a ser algo sumamente útil.
  • Canción más escuchada: Según el contado de mi Last.fm es “Walk Us Uptown” de The Roots con Elvis Costello.
  • Lo mejor del año: El año en sí mismo.

Pues así el resumen del año. Que este 2014 se la pasen bien, bien, bien chido.

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El 2012.

Siempre por estas fechas, todo el mundo presenta un recuento del año. No haré una excepción para este blog. Quizás hacer este tipo de listas resulte algo totalmente predecible (de hecho, unas son hasta prescindibles). Un cliché. ¡Pero vamos!, ¡por qué no!

El ejercicio que culmina con presentar esta lista está basado en un artículo similar. Dicho artículo pertenece a un blog (ya caído) de una muy buena amiga. Me gustó la forma en que lo presentó hace tiempo. Y aunque a mi me da por modificarle o recortarle algunos puntos a la lista, creo que es bastante completa. Y dice:

  • Lo más asombroso: Todos y cada uno de los días del año.
  • Lo más feliz: Dedicarme a lo que más me gusta.
  • Lo más frustrante: No haber podido administrar mi tiempo para hacer otras tantas cosas que se quedaron en el tintero.
  • Lo más triste: Puedo presumir que este año no llenaré este rubro.
  • Mejor libro: Fueron varios, pero este año hubo dos (que en realidad son uno solo) muy importantes para mi. Ellos son una de las razones para que volviera a escribir en un blog. “El Cuaderno” y “El Último Cuaderno”, ambos de José Saramago.
  • Mejor concierto: En este rubro también hay varios conciertos sumamente memorables. Éste fue de hecho, el año al que más conciertos he ido a lo largo del mismo. El primero de ellos fue el de Paul McCartney en el Estadio Azteca, para después repetir unos días después en el Zócalo de la Ciudad de México. No tan masivo pero igual de emotivo, el de Patti Smith en el Museo Anahuacalli. Ambos personajes cargan una vibra impresionante.
  • Mejor película: Nombraré 2 en este rubro. La primera es “50/50“. Una machín flick en toda la extensión de la palabra. Y ciertamente, muy bonita. Me parece que es del año pasado, pero tengo la idea de que la exhibieron este año en la cartelera nacional. La segunda es “The Perks of Being a Wallflower“. Ciertamente no tenía en la mira esta peli y cuando fui al cine a verla lo único que me llamaba la atención es que aparecía esa hermosa mujer que es Emma Watson. Al salir de la sala me quedé con un muy buen sabor de boca. La película es sumamente melancólica y eso es parte de su encanto. Además, el soundtrack hace una maravillosa compilación de grandes rolas de los 80’s. Por último, haré una mención especial para “Skyfall” de James Bond. Me gustó mucho el tratamiento que le están dando a la serie del 007. Soy fan, no lo puedo negar.
  • Peor película: En realidad no creo que haya una cinta que entre en este género. A lo más, podría decir que el final de “Prometheus” no me gustó del todo. ¡Pero vamos!, no creo que encaje en esta categoría en lo absoluto.
  • Película más esperada: “The Dark Knight Rises“. Después de la sensacional segunda entrega de esta saga creo que todo el mundo estaba ansioso por saber cómo acabaría la historia.
  • Lectura más decepcionante: Las noticias en período de elecciones. Creo que en este caso no hay más qué decir.
  • Disco más esperado: Ninguno en especial. A pesar de que amo la música, no estuve a la expectativa de ningún lanzamiento musical en particular.
  • Mejor espectáculo: La primer presentación del grupo de improve comedy “Ropopompom” de la cual tuve la oportunidad de ser parte. Jamás se me va a olvidar.
  • Mejor viaje: El viaje a la FIL de Guadalajara. Más que un viaje cultural, fue un viaje de amigos que teníamos una cita pendiente allá.
  • Mayor sorpresa: Haberme enamorado cuando menos lo esperaba. Y es que, ese vestido se le veía sensacional y tenía que hablarle…
  • Lo mejor del año: Haberlo vivido. Todo es aprendizaje acumulado.
  • Momento más divertido: Ciertamente no tengo uno en la cabeza, pero me dicen que en “El Depa del Rock”, la canción “Turning Japanese” jamás será la misma si no hay baile de por medio.
  • Mejor adquisición: Un iPad. Es sorprendente lo práctico y útil que puede ser ese juguete.
  • Capricho más grande: No lo tuve. Los caprichos no pueden contarse como tales si no los obtuviste.
  • Momento en el que quise matar a alguien: Ese espacio de tiempo que va ligado a mi capricho. Jejeje.
  • Algo nuevo: Haber regresado a nadar. Es la onda.
  • Momento que me hizo llorar: No lo hubo.
  • Canción más escuchada: Según el contador de LastFM es “Midnight City” de M83. The city is my church!
  • Mayor vicio: La música y los libros. Como siempre, por los siglos de los siglos y hasta el final de los tiempos. Amén.

Sinceramente, en lo personal, sentí este año como si en realidad hubieran sido dos. Como esos discos conceptuales que vienen divididos en dos partes. Dos cosas muy distintas de una misma obra en general. Ha sido un año muy movido, donde mucha gente he llegado y donde otra tanta, se ha ido. Y como siempre, si pudiera resumirlo en una sola palabra, esta sería “aprendizaje”.

Por mi parte les deseo lo mejor para este 2013. Que ganen el triple y que trabajen la mitad. Que encuentren a alguien a quien le puedan meter “unos tremendos besotes” (o en caso de que ya lo tengan, que se la pasen chicles bomba con esa persona). Y que cuando nos preguntemos cómo nos fue al final del próximo año, la respuesta sea: ¡bien chido!

All is quiet in new year’s day… (Goodbye 2008, come on 2009).

Predecible quizás, pero empecemos este post con esta rola…

Estoy postiando a las 12:41 a.m. del 1° de Enero del 2009. La neta no tenía nada mejor que hacer. Pensé: “¡Pus’ ya qué!” De seguro todo el mundo en este preciso instante esta agarrando la briaga, tirándose a una chica o de perdis viendo la pésima (pero eso sí, muy familiar) programación de Televisa o TV Azteca. Me reconforta pensar que debe haber gente más patética que yo. Aunque en realidad no lo sé a ciencia cierta. No pregunten por qué acabé haciendo esto, en este preciso momento. Mis planes apuntaban a que me la iba a pasar de a solapa y pus al menos termine escribiendo pa’l blog.

Dejando atrás lo que pareciera una carta llena de amargura y rencor, quisiera explicarles que no lo es. Estoy bien-atodamadre-mejornomelapuedopasar. Empiezo el año haciendo una de las cosas que más amo en esta vida. O sea, escribir. Aparte el DJ Shuffle del iPod se está rifando muy cabrón mientras lo hago. Y estoy muy bien acompañado.

Entre el gato de mi jefa y yo tenemos un pacto muy sencillo en este momento. Tu te sientas ahí en ese sillón mientras yo escribo y me haces compañía. Yo escribo y te hago compañía. Tú no me hablas, yo no te hablo. Pero aquí estamos ambos… ¿O.K.? ¡O.K.!

Si de resumir el 2008 se trata, lo haría de la siguiente manera: Me fue muy bien. Y comparando con el 2007 me fue de pocamadre. Rompiendo cualquier tipo de expectativas.

Entré al blog de Gabby, nuestra visitante asidua; y posteó una listita que me voy a fusilar. Está chida como para definir algunos aspectos del año. Sin orden de importancia (y les digo, prácticamente fusilada) ahí les va:

– Lo más asombroso: Encontrar la que hasta la fecha es la mejor chamba de mi vida.
– Lo más feliz: Pues técnicamente lo mesmo…
– Lo más frustrante: Que a pesar de que la remodelación de la Ciudad es para bien de quienes vivimos en ella, te parta la madre el tráfico que la misma ocasiona. No está chido.
– Lo más triste: Ni idea…
– Mejor libro: Karaoke Capitalism de Jonas Ridderstråle y Kjell Nordström. Están muy cabrones estos tipos. Empatado con Confesiones de un publicista de David Ogilvy.
– Mejor concierto: El de Iron Maiden en el Foro Sol y el de Helloween en el Circo Violador.
– Mejor peli: Pus sí, a güevo que Batman.
– Peor peli: Chales, pus no fui mucho al cine y no recuerdo de alguna que me haya cagado. Pero el otro día vi en la tele la de Perfume de violadas. Estaba re-pitera.
– Peli más esperada: Fueron 4. Las dos de Grindhouse. La de Kung Fu Panda y pus obviamente Batman.
– Lectura más decepcionante: Una mención televisiva que hice para una conocida crema de los Alpes Suizos y que TV Azteca destrozó para que una conductora la pudiera leer.
– CD más esperado: Chinese Democracy de Guns ‘n’ Roses. El morbo, el morbo… (Y me latió un restorán, por cierto…)
– Mejor espectáculo: Salir a chupar el 31 de Octubre con la banda. Pasear por la pinche Condesa entre una multitud de banda que iba disfrazada a diferentes “Jalogüins” estuvo re-cagado. Mención especial de esa vez en la que el buen Bernis me invitó a un harem de puras chicas “Belly Dance”. Otra mención especial a la exposición del Buda Guanyin.
– Mejor Viaje: Uno introspectivo bien bueno que me aventé pensando en átomos. Si nosotros viéramos la realidad de las cosas tal y como son, veríamos todo como átomos.
– Mayor sorpresa: Que saliendo de una junta, cayera el avión del secre de gobernación a una cuadra de donde estábamos.
– Lo mejor del año: Que estuvo muchísisisisisisimo mejor que el 2007.
– Momentos más divertidos: Todos y cada uno.
– El mejor “juguetito” que adquirí: El iPod que me gané en un concurso de conocer más canciones.
– El berrinche más grande: No pus ya no me acuerdo…
– El momento en que quise matar a alguien: Una tarde de viernes donde el transporte público estuvo del averno y luego se descompuso el carro. Sin embargo, ahí estuvo la banda esperando a que yo llegara primero al cine y luego a los tacos. No mamen, qué buen pedo. Gracias.
– Algo nuevo: Lo chido – Descubrir el Regina Bar. Lo Culei – Descubrir que el Centro en algunas partes ya es un anexo de la Condesa.
– Lo que me hizo llorar: No pus no…
– Rola más escuchada: Me parece que fue 15 step de Radiohead. Ese In rainbows, ¡qué pinche discazazazazazo! Un nuevo clásico ha nacido.
– Mi mayor vicio: Andar en bicla.

Banda les dejo ir mis mejores deseos para este año que comienza. Por cierto, recuerden que no siempre pueden obtener lo que se quiere, pero si uno busca, puede encontrar lo que se necesita. Un acá chido.

Les mando un abrazote y los dejo con esta rola de los Stones. Directamente de un gran discote, el “Exile on Main Street” de sus satánicas majestades, las Piedras Rodantes. Loving Cup.

I’m the man on the mountain, come on up.
I’m the plowman in the valley with a face full of mud.
Yes, I’m fumbling and I know my car don’t start.
Yes, I’m stumbling and I know I play a bad guitar.

Give me little drink from your loving cup.
Just one drink and I’ll fall down drunk.

I’m the man who walks the hillside in the sweet summer sun.
I’m the man that brings you roses when you ain’t got none.
Well I can run and jump and fish, but I won’t fight
You if you want to push and pull with me all night.

Give me little drink from you loving cup.
Just one drink and I’ll fall down drunk.

I feel so humble with you tonight,
Just sitting in front of the fire.
See your face dancing in the flame,
Feel your mouth kissing me again,
What a beautiful buzz, what a beautiful buzz,
What a beautiful buzz, what a beautiful buzz.
Oh, what a beautiful buzz, what a beautiful buzz.

Yes, I am nitty gritty and my shirt’s all torn,
But I would love to spill the beans with you till dawn.

Give me little drink from your loving cup.
Just one drink and I’ll fall down drunk.

El 2007 chupó faros…

Pues sí, el 2007 chupó faros, ya es 2008.
Para algunos no fue el mejor año así que digan, ¡qué bruto!… pero bueno.
Se supone que el 2008 ya está aquí para, pues… no para empezar de nuevo, pero pues para experimentar cosas distintas al anterior.

Por ejemplo, ya desde hace mucho tiempo no me ponía a escuchar el radio FM, la mayor parte del año pasado me la pasé refugiado en el radio por Internet y luego en puras descargas de emepetres. Digo, también hice mis exepcionales sintonías dominicales como El Visisonor en Ibero 90.9 o El Dinosaurio en Reactor.

Cuando dejé de escuchar el radio de sintonía por cuestiones de trabajo para pasármela encerrado en una oficinita gacha toooooooooooodo el día, allá por finales del 2006, en el radio se escuchaba en su mayoría reggaetón y estaba en auge el duranguense. Sé que el 2007 fue el año del duranguense porque era lo único que escuchaban en el despacho de abogados en el que estuve. Después me corrieron y de-vuelto a la vida diaria, me encontré con que a finales del 2007 está teniendo auge un ritmo que se denomina como Dancefloor. Ritmo electronicoide y sabrosón para echarte unas chelitas, con clara influencia de Daft Punk y Kraftwerk. Sin duda, creo que el exitaso de este ritmo fue el disco Cross de Justice. (Muy bueno, por cierto).

También este tiempo de fin de año me dió oportunidad para hacer “el quihacer” en mi cuarto de profundis, y de esta manera quitar el polvo. Literal y metafóricamente hablando. Por ejemplo, si nos apegamos a la parte literal, este descansito me dió oportunidad de quitar todo el polvo de mis estanterías donde tengo el resto de muñequitos (jejejejeje, es que soy un niñote).

Pero si hablamos de manera metafórica, me dió tiempo de escarbar en esas cajas que estaban sepultadas en el cuarto de cachibaches y sacar a la luz muy buenos recuerdos y exorcisar viejos demonios. Me encontré, por ejemplo, con mis cuadernos de apuntes de la secundaria, una de las épocas mas grises de mi vida. Me dió oportunidad de encontrar viejas fotografías, algunas que guardaré ya en forma, algunas que ya rompí y tiré a la basura. Esta misma actividad me dió oportunidad de sacar libros que ya leí y que probablemente terminen un día de estos en sus manos porque estoy a punto de hacer la segunda vuelta de regalar libros. ¡Estén pendientes!

Platicando con el Príncipe del Rock ‘n’ Roll, llegamos a la conclusión que el difunto 2007, no fue el año que esperábamos, pero también intuímos que el 2008 no puede ser peor, lo que se traduce que tiene que ser mejor (si lo vemos de manera optimista).

Decíamos que habíamos tenido años mejores, que este 2007 no había estado chido, e irremediablemente empezamos a hacer un recuento de los buenos tiempos.

Cabe aclarar, que esto se dió porque acudimos a una muy improvisada noche de tangas en el Bertario’s Bar, donde la mejor actuación la dió un cantante que cojeaba y tenía una voz enorme para cantar las rolas de los ángeles negros, que las mismas chicas que debieran habernos arrancado una sonrisa. Primero, salió una señora ya con muchos kilo(s)metrajes recorrios, la cual se ganaba a pulso el mote de la belleza (aforme) hecha mujer. Luego fue subiendo el nivel, una chica de no mal ver, pero que tampoco era la gran cosa así que digas ooooorale, no no. Y por último salió a la pista la sensacional Angie, ¡esa sí!, todo bien acomodadito, pero quien sabe que le dijeron o que paso, que bailó y luego luego le dijo al maestro de ceremonias que le cortara a la música… total que esta chica, acabando el show se salió toda encabronada del establecimeinto.

Ya no son la legendarias noches de tangas del Bertarios, no, ya no. Y nos preguntábamos, entonces de como terminaríamos el año, llegamos a la conclusión de que no como queríamos. El príncipe del Rock ‘n’ roll todo enfermo de gripa y yo, bueno, pues yo no tendría un fin de año como el de otros años. Especialmente el de los últimos tres. (Ustedes saben a lo que me refiero, cuando les digo que saben a lo que me refiero).

Y así en una extensa charla donde el tiempo se fue volando, llegamos a pensar que los tiempos pasados eran mejores, pero mejor luego dijimos que no, porque si así fuera no existiría mi tiempo de la secundaria, ni el tiempo donde el príncipe del Rock ‘n’ Roll perdió la memoria de un golpe en la cabeza…

Sino que simplemente, las leyendas forjaron su título a pulso, y llegaron a ser leyendas por estar en el momento preciso, con las personas precisas.

Y ahora que ya dimos la vuelta a la esquina, esperamos que el 2008 se vuelva una leyenda.